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Historia de la literatura juvenil (segunda parte)

14 de octubre de 2015


Como vimos al final de la primera parte, la primera novela escrita y publicada exclusivamente para jóvenes fue "Seventeenth Summer". Esta fue escrita en 1943 por Maureen Daly (1921 – 2006), una escritora irlandesa y trata sobre uno de los grandes tópicos de esta literatura juvenil: los amores de verano. Aunque, todo y ser considerada la primera novela dirigida al público juvenil, no obtuvo mucho éxito. Sin ir más lejos, la obra nunca fue traducida a ningún idioma.

Fueron pocos años después cuando dos novelas en particular llamaron la atención de los adolescentes: "El guardián entre el centeno" (1951), de JD Salinger (1919 - 2010), y "El señor de las moscas" (1954), de William Golding (1911 - 1993). Como curiosidad, estos dos libros fueron originalmente escritos para un público adulto, pero en el mercado adolescente fueron resultaron ser todo un éxito.

El guardián entre el centeno nos narra la historia de Holden, un adolescente inadaptado, que debido a su bajo rendimiento escolar es expulsado del internado en el que se encontraba. En su momento esta obra generó mucha controversia por el hecho de incorporar palabras mal sonantes y tratar temas de carácter sexual, pero con el tiempo se ha convertido en un título presente en casi todas las listas de los grandes libros de la historia.

Por otra parte, El señor de las moscas nos cuenta las aventuras de un grupo de jóvenes británicos que han naufragado en una isla del pacífico. William Golding, el autor, lo que nos quiere transmitir con su obra es la pérdida de la inocencia infantil y la barbarie de la naturaleza humana. Además, esta obra fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura (1983).

A lo largo de los 70, a raíz del éxito inesperado de las primeras obras juveniles, se empiezan a reeditar en rústica muchas novelas clásicas dirigidas a un público joven. Fue en este momento en que las ventas comenzaron a aumentar. A partir de aquí, cada vez son más los autores que se apuntan a la moda de escribir para jóvenes, y las editoriales empiezan a aprovecharse de ello.


Otro hecho destacable fue en 1966, donde se estableció el primer premio para novelas y autores del mundo juvenil, los premios Mildred Batchelder. A día de hoy, estos premios ya no existen, pero sí podemos encontrar multitud de premios anuales centrados en esta rama de la literatura, como lo son, por ejemplo, los premios Hans Christian Andersen, los Nébula o los Hugo.

Otro éxito que muestra un punto de inflexión en la historia de la literatura juvenil fue la publicación de la novela de Susan E. Hinton (1948), Rebeldes (The Outsiders) en 1967, una novela la que nos narra la historia de un grupo de adolescentes de un mismo barrio. Este libro inició la tendencia que conocemos hoy en día como literatura juvenil moderna.

Durante los 70 y 80 la literatura juvenil se consolida y genera sus propios autores estrellas. Es en este momento es cuando empieza la primera edad de oro de la literatura juvenil. Esta edad de oro se fundamente principalmente por tres autores:

La primera es Judy Blume (1938), una autora americana que fue pionera en tratar los temas tabú en las novelas juveniles: el racismo (La casa de Iggie), la menstruación (Estás ahí Dios? Soy Yo, Margaret), el divorcio (Qué no es el fin del mundo), la intimidación (Grasa de ballena) y el sexo adolescente (Para siempre). Blume utilizó estos temas para generar debate, pero también fueron fuente de controversia en los años 80.

En segundo lugar, encontramos la escritora y periodista Lois Duncan (1934), que sobre todo se centró en la parcela de novelas de suspense dirigidas a jóvenes (¿Quién mató a mi hija?), aunque también publicó para un público middle-grade (Hotel para perros).

Finalmente tenemos Robert Cormier (1925 - 2000), un escritor estadounidense que debutó con La guerra del chocolate, obra que  fue cuestionada por muchas escuelas por el lenguaje y el vocabulario que utilizaba, así como por las representaciones de actividad sexual, las sociedades secretas y las motivaciones anarquistas.

Blume, Duncan y Cormier se podrían considerar como los padres de la literatura juvenil. Los libros para adolescentes de la década de 1970 se convirtieron en modelos a seguir para los futuros autores juveniles, y fueron estos los primeros que dieron un sentido literario a los libros dirigidos a este público adolescente.



Más tarde, a lo largo de los 80, la estantería de novelas juveniles dio la bienvenida a los nuevos géneros de ficción de la mano Christopher Pike y RL Stine, que iniciaron los géneros de miedo y de ciencia ficción en el terreno adolescente. Se dice que Stine es el Stephen King de los jóvenes, entre otras cosas, porque ya lleva más de 300 obras publicadas. Sus libros más famosos son los que pertenecen a la saga Pesadillas (Goosebumps), unas novelas breves de terror protagonizadas por jóvenes que se incorporaron rápidamente a las listas de más vendidos.

A finales de los 80 la producción de literatura juvenil e infantil bajó ligeramente y la industria estuvo paralizada unos años. Fue pocos años después cuando la literatura juvenil vivió el gran auge de su historia y daría pie a una nueva edad de oro, todo gracias a las historias del joven mago, Harry Potter.

*Nota: Historia de la literatura juvenil pertenece a un trabajo de investigación que realicé hace aproximadamente dos años. Debido a la poca información que se encuentra en las redes sobre este tema, he decidido adaptar el trabajo e ir subiéndolo progresivamente a este blog. Esta es la segunda parte de las tres. 

1 comentario:

  1. La verdad es que es interesante conocer una pequeña parte de la literatura.
    Yo siempre he leído, pero a veces me paro a pensar en el mundo tan grande que abarca la literatura y en sus origines.

    Por eso me ha parecido muy interesante esta entrada y la primera parte!
    Siempre va bien conocer más de estas cosas.

    Petons ;)

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